DESMENTIDO DEL COLEGIO DE ODONTÓLOGOS Y ESTOMATÓLOGOS DE BALEARES A LAS MENTIRAS PUBLICADAS EN LA REVISTA DENTAL PRÓTESIS

Por el Dr. Guillermo Roser Puigserver
Presidente del Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Baleares

Desde el Colegio de Dentistas de Baleares desmentimos la noticia aparecida en la revista del Consejo General de Protésicos, en la que se hacía referencia a la puesta en marcha de subvenciones para prótesis a la tercera edad en Baleares, con un papel preponderante del Colegio de Protésicos. Una vez interesados por la veracidad de dicha publicación, desde la Conselleria de Salut del Govern Balear se nos informó de la falsedad de la noticia, de la inexistencia de una reunión o rueda de prensa con ese objeto y, lo que es más grave, de la manipulación de la información, porque las fotografías que ilustran el artículo se corresponden con otro acto, en el que Francisco Horrach no actuaba como Presidente del Colegio de Protésicos, sino como Presidente de la PIMEM.

No es la primera vez que el Sr. Horrach, al frente de los protésicos, juega a la ambigüedad de ser Presidente de un colegio profesional o de una federación de asociaciones empresariales como la PIMEM, pues acumula en su persona ambos cargos y los utiliza a su conveniencia. Los dentistas recordarán las famosas sentencias obtenidas mediante el método fraudulento de amañar un pleito entre PRODEBA (la asociación empresarial de protésicos federada en la PIMEM) y dos protésicos dentales, para obtener un pronunciamiento judicial de que la "venta" de prótesis a las clínicas dentales es un acto de competencia desleal. También la técnica de introducir sus teorías en una reforma de sus propios Estatutos como Colegio de Protésicos o en su Código Deontológico, para verlas publicadas como norma jurídica.
Por ello denunciamos la constante tergiversación de la realidad que inspira la política del Sr. Horrach, engañando a su colectivo con promesas tendenciosas o abiertamente falsas, atacando a los dentistas de manera constante y creando un ambiente de malestar entre ambos colectivos. Todo ello, suponemos, para aparentar una actividad y justificar el alto coste económico de su cargo y de sus campañas.
Creemos que esta conducta debe ser objeto de reflexión y comentario dentro de nuestra profesión, y también con nuestros respectivos protésicos, para que conozcan la falta de ética que muestran sus máximos representantes al manipular las noticias y utilizar de manera fraudulenta las instituciones y los procedimientos. Haciendo trampas tal vez consigan hacer creer a alguien que hacen algo de provecho, pero las mentiras siempre serán mentiras, aunque las publiquen en una revista, en una sentencia o en un boletín oficial, y aunque las repitan mil veces.