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DESMENTIDO DEL PRESIDENTE DEL
COLEGIO DE ODONTÓLOGOS Y ESTOMATÓLOGOS DE EXTREMADURA
Por Juan Carlos Fernández Ateca
Presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Extremadura
Sobre el Convenio de colaboración para la financiación de determinados productos
y tratamientos a la tercera edad suscrito en Extremadura, por la Consejería de
Sanidad dos entidades financieras y algunos colegios profesionales, se han
escrito muchas cosas, algunas de las cuales inducen a confusión.
Es cierto que
participan en el Convenio el Colegio de Protésicos, Colegio de Odontólogos y
Estomatólogos de Extremadura y que desde nuestro punto de vista, el de éste
último Colegio, no sólo no vemos inconveniente en que el Colegio de aquellos
profesionales que colaboran con nosotros cotidianamente puedan suscribir dicho
Convenio, sino que encontrábamos una oportunidad para ir de la mano con un
proyecto interesante.
Pero a partir de
aquí surgen los primeros problemas. Obviando que los beneficiarios de este
acuerdo deben ser nuestros mayores, observamos que desde algunos sectores han
intentado erigirse en los auténticos beneficiarios de este Convenio,
instrumentalizándolo, para tergiversando los términos del mismo, intentar
demostrar que éste establece un marco legal distinto al que define la ley.
Vemos en primer
lugar que el Colegio profesional de Protésicos dentales de Extremadura considera
que este Convenio de colaboración es fruto de una antigua demanda suya, con lo
cual se apropian el mérito de la puesta en marcha de este acuerdo.
Sin embargo, ya
hace bastantes años, nuestro Colegio de Dentistas tenía suscrito un acuerdo
similar, en lo referente a tratamientos y prótesis dentales, con Caja de
Extremadura en el que los costes financieros eran soportados por los propios
dentistas, no con dinero público como establece este Convenio.
Hemos de entender
que el alcance de un Convenio de colaboración de este tipo está en aunar
voluntades para ofrecer un beneficio a un sector de la población.
Por tanto cada uno
en su parcela, cumpliendo con su obligación y con las leyes vigentes,
colaborando para facilitar a nuestros mayores el acceso a determinados
tratamientos y productos que no están en el catálogo de prestaciones de servicio
de salud.
Pero este convenio
ni pretende, ni puede cambiar la ley.
No son ciertas, por
tanto, las afirmaciones de que el Convenio reconoce el derecho del paciente a
elegir y contratar directamente al protésico dental puesto que la ley contempla
expresamente que esto no es así.
No reconoce el
derecho del paciente a adquirir directamente la prótesis al protésico, entre
otras razones, porque la ley no contempla la posibilidad de relación
profesional directa entre el protésico y el paciente.
No es por tanto
cierto que los dentistas extremeños den la razón en estas reivindicaciones a
aquellos protésicos que abogan por esos supuestos derechos, ni que tengamos en
estos temas opinión distinta a los dentistas de Andalucía ni de ninguna otra
región de España, como se afirma en un artículo que pretende enfrentarnos a
nuestros compañeros.
Quiero por tanto,
resumiendo, exponer que felicito a la Consejería de Sanidad por la puesta en
marcha de este Convenio ya que nuestros mayores merecen que todos nos esforcemos
en darle un día a día mejor.
Las aportaciones de
cada uno, o de cada colectivo vendrán determinada por su voluntad de
colaboración y por su capacitación legal en cuyo marco podrá actuar. Sin embargo
entristece ver cómo una iniciativa que aúna esfuerzos públicos y privados,
políticos y personales, financieros y científicos es secuestrada para intentar
confundir y enfrentar dejando de lado a los meritorios beneficiarios.
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