Aclaración 4.- Es falso que el paciente pueda libremente encargar, contratar o comprar sus prótesis dentales a los protésicos dentales

Por otro lado, el paciente no puede contratar protésico a espaldas del dentista. Ninguna norma legal ni ninguna sentencia lo establece, pese a las falsas afirmaciones contrarias de tergiversadores interesados. 

En efecto, ciertos dirigentes protésicos invocan manida y tergiversadamente una Sentencia del Tribunal Supremo, para defender lo contrario, pero lo que verdaderamente dice la susodicha Sentencia del Tribunal Supremo, Sala de lo Contencioso Administrativo, de 14 de enero de 1997, al Recurso de Casación 1576/1992, es lo siguiente:

  • Si el protésico dental es plenamente responsable de la prótesis que elabore o suministre, ningún obstáculo, existe para que el usuario pueda tener una relación directa con el protésico, aunque se admitan otras fórmulas. [Queremos resaltar que ¡relación directa" no es ¡contratación libre", sino posibilidad de pago directo, que es a lo que se refiere el contexto en el que se ubica dicha frase].

  • Es plenamente compatible con la relación Médico usuario el que éste pueda contratar una prótesis y tras su elaboración y colocación, pueda abonar al Médico sus honorarios y al protésico los suyos.[Obsérvese que, abundando en lo que venimos de señalar, no se dice que el usuario pueda contratar la prótesis ¡al protésico", como interesadamente intenta hacer creer un sector de dirigentes protésicos, ni que la colocación pueda ser realizada por los protésicos. Lo que se dice es que después de elaborada y colocada, el paciente puede pagar separadamente los honorarios del facultativo y del protésico].

Pero, para mayor claridad y verificación de que no es ilegal contratar una prótesis al dentista, (luego veremos que la ilegalidad sería contratarla directamente al protésico), veamos otros pronunciamientos posteriores al respecto:

  • El propio Tribunal Supremo, en la Sentencia de la Sala de lo Contencioso Administrativo de 21 de diciembre de 1998 al Recurso nº 785/1994 contra el R.D. 1594/1994, planteado por la Federación Española de Asociaciones de Protésicos Dentales, abundó con respecto a la sentencia anterior, lo siguiente

    • Los preceptos reglamentarios impugnados [del RD 1594/1994] no se oponen al derecho de los usuarios de las prótesis a conocer el importe de la prótesis y los honorarios del protésico, e, incluso, a abonar aquél y éstos directamente al protésico, si ello cabe, atendiendo a la relación que pueda tener con el odontólogo o el estomatólogo. [Obsérvese que se reconoce un derecho, pero no se impone ninguna obligación de abonar al protésico los honorarios e importe de las prótesis]

    • Además de la posibilidad de que el usuario pueda tener una relación directa con el protésico, como se decía en la Sentencia de 14 de enero de 1997, también son admisibles otras fórmulas dejando a salvo las relaciones con el odontólogo o estomatólogo en las que perfectamente pueden incluirse que sea éste quien elabore el presupuesto estimativo y reciba el importe completo de la actuación dental, con emisión de la correspondiente factura.

  • La Sentencia del Tribunal Supremo, Sala de lo Contencioso Administrativa, de 11 de diciembre de 1998, al Recurso contencioso-administrativo 518/1995, contra el RD 1594/94, también abunda en que una prescripción no supone libertad para acudir a cualquier protésico:

    • ... la prescripción médica del odontólogo no supone la remisión a cualquier protésico profesional...

  • La Resolución 446/00 del Tribunal de Defensa de la Competencia, de 12 de marzo de 2001 dice literalmente:

    • El cliente de los laboratorios de prótesis es el dentista y no el paciente, dado que solo el primero tiene la capacitación técnica y profesional para determinar cuándo y qué tipo de prótesis requiere un paciente determinado.

  • El Auto de la Audiencia Provincial de Córdoba, de 25 de julio de 2000 dice

    • [Los dentistas] son quienes en su práctica diaria, adquieren la prótesis, previo su estudio y encargo a un profesional protésico, para luego implantarla en la boca de sus paciente.

    • La relación existente en el citado contexto legal entre odontólogo y protésico hace imposible su concurrencia con identidad de fines en el mercado, pues uno fabricará las prótesis que el otro le encargue para utilizarlas luego en su actividad médica ....

    • No es posible que el médico se limite a prescribir la prótesis para que el paciente luego la adquiera en un supuesto mercado abierto,

  • La Sentencia nº 88 de 3 de septiembre de 2001 del Juzgado de Primera Instancia de Pola de Lena (Asturias), para cesación y rectificación de publicidad, indica:

    • La publicidad realizada ["venta directa al público de prótesis dentales"] es condenada como venta de un producto al público, para el que el demando no esté habilitado conforme a la normativa citada.

  • La Sentencia de la Audiencia Provincial de Asturias, de 11 de marzo de 2002, al Recurso de Apelación 484/2001 contra la sentencia antedicha sobre rectificación de publicidad ilícita, dice:

    • en cuanto a la cuestión nuclear, determinar si un protésico dental puede o no vender al público las prótesis dentales que fabrica, sin aludir a la intermediación de los odontólogos o médicos estomatólogos que las hubieran prescrito, entiende el Tribunal que las prótesis dentales se ejecutan "en cada caso para un concreto paciente y siguiendo las indicaciones y prescripciones de otros profesionales de la medicina a quienes en última instancia compete la adaptación clínica del producto elaborado, lo que choca, en principio, con lo que comúnmente se entiende por comercialización o venta al público"

    • El art. 2.1. de la [Ley 10/1986] al enumerar el ámbito de actuación de los [protésicos dentales] no recoge en absoluto la actividad ofertada de venta directa al público sino de la exclusivamente las de "diseño, preparación, elaboración, fabricación y reparación de prótesis dentales ..." pero ello siempre "conforme a las indicaciones y prescripciones de los Médicos Estomatólogos u Odontólogos".

    • [Los derechos de información declarados por la Sentencia del Tribunal Supremo de 14 de enero de 1997] son distintos por completo a la posibilidad de venta directa al público de todo tipo de prótesis dentales.

  • El Real Decreto 1594/1994, de 15 de julio, que desarrolla la Ley 10/1986, es meridianamente claro en que los laboratorios de prótesis no son establecimientos de atención al público. Así:

    • Entre los requisitos mínimos de los laboratorios de prótesis no se encuentra una sala de espera para los pacientes (art. 9), que sí se exige a las clínicas dentales (art. 2.1.a).

    • En las clínicas dentales debe haber un sillón dental, junto con el resto del equipamiento apropiado para realizar los tratamientos a los pacientes (art. 2.1.b), requisito que no se contempla en el laboratorio de prótesis.

    • Lo mismo cabe decir de los sistemas de higiene y esterilización sistemática del material, que se necesitan en las clínicas (art. 2.1.c y d), mientras que en los laboratorios se limitan a ser de higiene del local y del personal que en él trabaja, así como de separación de los procesos productivos que lo requieran para evitar la contaminación de los materiales utilizados y de los productos sanitarios que con ellos se elaboran.

    • Las clínicas dentales estarán necesariamente organizadas, gestionadas y atendidas directa y personalmente por un Odontólogo o Estomatólogo (art. 3), mientras que los laboratorios de prótesis estarán necesariamente organizados, gestionados y dirigidos por un Protésico Dental (art. 8.3), que puede ser titulado de formación profesional o incluso habilitado, sin titulación académica.

    • En la clínica dental debe existir un fichero de pacientes y se han de conservar las dichas durante al menos cinco años tras la finalización del último tratamiento (art. 3), mientras que en el laboratorio de prótesis el fichero no es de pacientes, sino de trabajos realizados y las fichas deberán conservarse durante al menos cinco años tras su entrega (art. 7.2)

    • Por añadidura, mientras que los dentistas deben elaborar un presupuesto del tratamiento, a solicitud del paciente (art. 4), los protésicos dentales deben elaborar un presupuesto del trabajo, a solicitud del facultativo (art. 7.1).

    • El protésico dental no puede tomar impresiones (¡medidas" o ¡moldes" de la boca del paciente), sino que debe positivar en el laboratorio las impresiones tomadas por el odontólogo,, el estomatólogo o el cirujano máxilofacial en su clínica (art. 6 a). Con este positivado obtiene el modelo maestro. La norma dice expresamente que el protésico dental debe realizar todos los trabajos en su laboratorio sobre el modelo maestro, nunca sobre la boca del paciente (art. 6b).

    • Por lo anterior, el protésico dental responde de la prótesis fabricada ante el dentista que se la encargó, pero no de las desviaciones iniciales achacables a las impresiones y registros buco-dentales del paciente, ni de las producidas posteriormente en la fase de colocación y adaptación de la misma en la boca (art. 7.1). Y no solamente porque estas tareas corresponden exclusivamente al dentista (que también), sino porque el dentista tiene la responsabilidad total frente al paciente en los tratamientos protésicos y en cualesquiera otros en materia de salud bucodental, que no necesita ser declarada expresamente por la norma, porque resulta de la definición general de la capacidad del Odontólogo (art. 1) y del Estomatólogo (que tiene idénticas competencias -disposición adicional de la Ley 10/1986-), ratificada en el art. 6.2.c) la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS)..